Cómo conseguir ahorrar en luz



La factura de la luz es uno de los gastos más importantes que las familias deben afrontar mes tras mes. Para ahorrar en luz es imprescindible conocer una serie de consejos básicos. Aunque parezca algo muy complicado, cambiando algunos hábitos e instalando electrodomésticos eficientes, se puede conseguir.

Potencia

Lo primero y más importante es optimizar la potencia contratada. Se trata de la unidad que limita el número de aparatos que puedes conectar al mismo tiempo a la red eléctrica sin que salten los plomos. En la factura de la luz, la potencia es un importe fijo que pagas aunque no hagas ningún consumo eléctrico.

Calcular la potencia eléctrica es muy importante para evitar que salten los plomos por consumo excesivo (menos potencia contratada de la necesaria) y evitar pagar de más en la factura de la luz (más potencia contratada de la necesaria). En promedio, para una vivienda de 60 metros cuadrados con equipamiento medio es aconsejable contratar 3,45 kW de potencia.

Control de la temperatura

Para ahorrar en luz de forma efectiva, es esencial tener un buen control de la temperatura, tanto en invierno con la calefacción como en verano con el aire acondicionado. El termostato programable puede ser de gran ayuda ya que permite ajustar la temperatura a las necesidades de los inquilinos de la vivienda. En líneas generales, la temperatura ideal durante el día oscila entre los 20 y los 23 grados, y durante la noche entre 15 y 17 grados.

Por supuesto, para conseguir el confort térmico es esencial aprovechar al máximo la luz del sol. Siempre que la orientación de la vivienda lo permita, hay que sacar todo el rendimiento a la luz natural. Para ello, basta con hacer cambios sencillos como instalar estores de tejidos naturales como el algodón o el lino en las ventanas o colocar espejos en puntos estratégicos.

Electrodomésticos

Aunque el precio de venta de los electrodomésticos de clase energética A es más alto, a medio y largo plazo resultan muy rentables porque pueden conseguir un ahorro de hasta el 40%  en luz, lo que equivale a 250 euros anuales.

Por supuesto, además de elegir buenos electrodomésticos, también hay que hacer un buen uso de los mismos. En el caso de la lavadora y el lavavajillas, hay que cargarlos al máximo y elegir una temperatura adecuada: lavar a 40 grados en lugar de hacerlo a 60 puede suponer un ahorro del 55% en la factura de la luz.

El electrodoméstico que más consume es el frigorífico, así que es importante regular la temperatura interior entre 3 y 7 grados. Para que no tenga que trabajar de más, es fundamental mantener la parte trasera ventilada y libre de polvo.

Aparatos stand-by

Gestos tan sencillos como apagar los aparatos en stand-by pueden suponer un ahorro de 52 euros al año. El consumo silencioso es como se denomina a los aparatos que están apagados pero encendidos, y sale mucho más caro de lo que los consumidores creen. Muchos de los aparatos se quedan en stand-by: ordenador, equipo de música, televisión… Es fundamental apagarlo todo.

Luces LED

Uno de los consejos más importantes para ahorrar en luz es el de instalar luces LED en toda la vivienda. Consumen entre un 80% y un 90% menos de energía que las lámparas halógenas. Además, las luces LED tienen una vida útil más larga, de hasta 15.0000 horas. A esto hay que sumar que no se calientan y, a diferencia de las halógenas, no tardan en encenderse, lo cual es un gran punto a favor.






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