Cómo reducir la huella de carbono en tu casa



Es habitual que pensemos en fábricas y en nubes de humo cuando oímos hablar de contaminación, gases de efecto invernadero o impacto ambiental. Sin embargo, en medio de la transición ecológica en la que nos encontramos (o deberíamos encontrarnos), preguntarse cómo reducir la huella de carbono individual denota una gran conciencia ambiental.

 

 

Todos contribuimos al desgaste de los recursos naturales y todos deberíamos revisar actitudes para contribuir a los objetivos planteados en las grandes cumbres medioambientales. Es por ello que nos detenemos a estudiar qué es la huella de carbono, cómo calcularla y cómo se puede reducir.

 

Qué es la huella de carbono

La huella de carbono es el volumen total de gases de efecto invernadero que la actividad humana genera en la atmósfera. Entre los GEI, por cuyas siglas se le conoce, el que más impacto genera es el dióxido de carbono (CO₂), al ser el que más tiempo se queda en la propia atmósfera y los océanos.

También presentan un alto índice de permanencia el metano y el óxido nitroso. Su volumen de emisión derivado de la actividad humana ha aumentado significativamente en los últimos años, y se calcula que desde 1990 han motivado un aumento del 43 % del forzamiento radioactivo total. Nos referimos a la diferencia entre la radiación solar que absorbe nuestro planeta y la que libera, lo que eleva la temperatura.

Al margen del CO₂, el metano y el óxido nitroso, otros gases de efecto invernadero son los hidrofluorocarburos, perfluocarburos y el hexafluoruro de azufre.

 

Cómo calcular la huella de carbono

Cualquier actividad que ejecutamos en el día a día causa impacto. Piensa en tu rutina: seguramente lo primero que harás en el día será consultar el teléfono móvil, aunque sea para detener la alarma; necesitarás electricidad para preparar el desayuno, un transporte para desplazarte al trabajo, etc. Con todas estas actividades, contribuyes a la emisión de GEI en mayor o menor medida.

Esa es la huella de carbono personal, un tipo específico que se complementa con la huella corporativa, la del ciclo de vida de un producto o servicio, la de eventos, la territorial y la de los sectores productivos concretos.

Se calcula que cada persona emite unas cuatro toneladas de CO₂ anuales a la atmósfera, una cantidad que puede cuadruplicarse en determinados países como Estados Unidos. Para evitar que la temperatura siga subiendo, instituciones medioambientales hablan de una reducción a menos de la mitad en 2050.

Para calcular tu huella de carbono y saber en qué medida puedes contribuir a ese objetivo, dispones de herramientas como esta calculadora de la ONU.

 

Cómo reducir la huella de carbono en casa

Saber cómo reducir la huella de carbono pasa por pequeños gestos, pero estos pueden suponer grandes transformaciones:

1. Revisa tus contratos

Seamos realistas: el modelo que proponen las eléctricas tradicionales está caduco. En As Energy hemos entrado en el mercado pisando fuerte y dispuestos a ofrecer soluciones energéticas sostenibles que, además, resultan más económicas.

2. Consume de temporada y de cercanía

Da protagonismo a los vegetales, consume aquellos que estén de temporada y que provengan de lugares cercanos. Si tienes tu propio huerto, mucho mejor.

3. Disminuye los residuos

Lo que más residuos genera son los envases, sobre todo de plástico. Trata de reducir su uso, busca una alternativa y, si no puedes evitarlo, intenta reutilizarlos. Por ejemplo, puedes llevar tus propias bolsas al supermercado para evitar comprar más.

 

En definitiva, reducir la huella de carbono no solo debe ser un objetivo de las grandes corporaciones e instituciones políticas. Todos podemos contribuir, pero es necesario desarrollar conciencia ambiental.

 




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